¿Cómo empiezo?

La mejor manera de no rechazar los cambios es empezando por lo más sencillo.

Lo comparo con el inicio de un estilo de vida sano, cuando decides que cambiarás tu forma de comer y quizás, el primer detallito que modificas es eliminar el azúcar del café.  Algo es algo, ¿no?

Para facilitarte el proceso, preparé una lista de pequeños cambios que pueden aplicar (por los que yo comencé) que, aunque parezcan insignificantes, hacen la diferencia.  

Si te animas – y espero que así sea – basta con seleccionar sólo una acción de esta lista para trabajar durante la primera semana o el primer mes.  De esta forma tendrás toda tu atención enfocada en esa única cosa y por ende, tendrás más chance de tener éxito. También pueden motivarte trazándote un período de tiempo específico para lograr cada una o la  lista entera (igual que una dieta). Recuerda que es normal que al principio se te olvide hacerlo todo el tiempo o puede que pases una que otra cosa por alto, pero precisamente ese es el trabajo. 

La práctica y el awareness vienen de intentarlo todos los días hasta que se convierta en un hábito. (Según los expertos, las costumbres se vuelven hábitos después de los 40 días, así que ten un poquito de paciencia y verás como si lo logras)

Te recomiendo que comiences por:

La botellita de agua

En Venezuela, Minalba, es sin duda líder en el mercado de las botellas de agua. Están en todos los comercios, bodegones, restaurantes, perrocalenteros, buhoneros y demás. En el resto de América Latina, la botellita de agua sigue siendo líder pero con distintas marcas. Pensemos en todas las veces que hemos comprado esa botellita y cuánto tiempo la hemos usado antes de echarla a la basura. Muy pocas. Y si nos la llevamos a casa no llega a durar más de un mes. (Aunque es una muy buena iniciativa no haberla echado a la basura y reusarla en casa).

En fin, la botellita de agua es algo que podemos suplantar por un termo de agua o una botella reusable de agua. ¡Hay MILES! ¿Cuál te recomiendo? La que quieras, siempre y cuando realmente sea reusable y duradera. Lo ideal sería una de acero inoxdidable, porque no tiene sentido suplantarla por más plástico.

Consejitos:

  • Compra una de un color que no te vaya a cansar porque el primer reto de esta botella es que se quede contigo por la mayor cantidad de tiempo posible (por lo menos 3 años).
  • Sal siempre de tu casa con tu botellita llena y sólo tendrás que hacer refill en los lugares a los que asistas.
  • No botes las botellitas que ya tenías, reúsala lo más que puedas hasta que el plástico pierda su utilidad y después, toma en cuenta reciclar.

Las bolsas de plástico

Gracias a toda la campaña ambiental que ha habido este último año con respecto al plástico, muchas personas han conscientizado su uso y han optado por llevar sus propias bolsas.  

En Venezuela, gracias a la crisis, los mercados no están ofreciendo las bolsas debido a lo costoso que le sale asumir esos costos diarios. Esta situación, tratando de ver el lado positivo, nos deja el camino abierto para la reutilización de bolsas y la disminución de su consumo haciendo de este momento el IDEAL para adoptar este nuevo hábito. 

¿Qué recomiendo? Utilizar las mismas bolsas que hayas acumulado todos estos años comprando en supermercados (yo siempre las guardaba en una gavetica de la cocina), sobre todo las grandes de plástico resistente son buenísimas para el mercado o también puedes comprarte una ecológica de yute que están muy de moda.

Consejitos:

  • Optén por tenerla siempre en el carro para que no se les olvide al ir al mercado, este es el primer gran reto: no dejar la bolsa en la casa (a mí siempre se me olvidaba jaja) 
  • Y si además puedes dejar dentro las bolsitas pequeñas para las frutas y vegetales, ¡mejor!

Las servilletas y los rollos de cocina

Esta fue para mi la máaaaas fácil de lograr. Habrás notado que siempre en los locales de comida te dan servilletas de papel de más, y generalmente suelen quedar muchas sin usar en el plato, en la basura y en mil lugares más. El punto es que tiramos muchas servilletas sin mucho uso y lo mismo pasa con las toallas de papel. ¿Por qué está mal? Como todo papel, siempre y cuando no contenga tintas, es biodegradable y nosotros lo lanzamos diariamente a la basura, donde no pueden degradarse.

En Venezuela, nuevamente gracias a la crisis, estos productos están elevando su costo semanal haciendo más díficil su compra ya que no son un producto prioritario. Así que vivas o no en este país, estás en el momento PERFECTO para adoptar el nuevo hábito de cambiar las servilletas de papel por servilletas de tela (lavables y reusables millones de veces)  y dejar a un lado los rollos de papel (realmente sólo los necesitamos cuando freímos tajadas) y suplantarlo por un trapo viejo o una camisa que ya no quieras seguir usando.

Consejitos:

  • Compra o haz tú misma unos rollitos de madera para meter las servilletas de tela y colócale los nombres de las personas que viven en tu casa de modo que cada una esté identificada para esa persona ¡Esto también los hará sentirse parte del proyecto y llamará mucho su atención!
  • Usa la misma servilleta durante varios días (sé que pensarás que es antihigiénico o sucio pero haz la prueba para que veas que en una comida no ensuciamos ni un cuartico de la servilleta de tela) sólo necesitarás lavarlas una o dos veces a la semana, dependiendo de cuánto se ensucien.
  • Si vas a comer en un restaurant, decídete por los que tengan servilletas de tela.

Los pitillos, popotes, paja, pajilla, cañitas, etc.

Nuevamente gracias a la campaña ambiental de este último año, muchos locales y restaurantes han dejado de ofrecer estos productos y por ello estamos una vez más en el momento IDEAL para dejar de usar los pitillos o popotes y sacarlos de nuestra vida. Puedes comenzar por pedir que no te los coloquen en tus bebidas cuando salgan a restaurantes o a lugares de comida. Si te gusta usarlos o necesitas hacerlo, siempre puedes comprar los reusables y llevarlos contigo.

Si todo esto les parece muy extremo para comenzar, es entendible. Hay muchísimas otras cosas pequeñas que pueden comenzar a cambiar en tu vida diaria que no necesariamente son las que te propongo en este artículo. Lo importante es que tengas en cuenta que con cada mínima acción que hagas ya estás ayudando al mundo. No tienes que cambiar toda tu vida de golpe, sólo tienes que reconocer esos aspectos que puedes MEJORAR y dedícarte a trabajar en ellos.

Recuerda también que esto es una TRANSICIÓN, una transformación. Empieza de a poquito. La realidad es que no podemos cambiar el mundo en un día. Pero de que podemos cambiarlo, podemos cambiarlo.